Blog

Razones por las que se te dificulta ahorrar

By enero 1, 2020 No Comments

Razones por las que se te dificulta ahorrar

Por Cristian Burgos.

Es un gusto para mí el que te hayas decidido visitar mi blog, donde aprenderás lo necesario sobre cómo puedes sacarle provecho a tus ingresos. En esta ocasión te hablaré sobre los beneficios del ahorro. Te recomiendo que tengas tu libreta en mano y sobre todo disposición.

El ahorro constituye el vehículo por excelencia para la construcción de riqueza, para la consecución de nuestros objetivos y para la gestión de muchos de los riesgos que nos acompañan a lo largo de la vida. Para ser sostenible en el tiempo, y tener impacto en nuestro bienestar, el ahorro debe ser consecuencia siempre de una gestión inteligente de todos los recursos de los que disponemos:

El ahorro en dinero, gastando menos de lo que ingresamos y dirigiendo el excedente a la construcción de reservas, o bien, para la consecución de nuestros objetivos de vida. O, el ahorro a partir del uso óptimo de los demás recursos (alimentos, energía, combustibles, tiempo), el cual potencia nuestra posibilidad de retener excedentes en efectivo.

El ahorro como consecuencia

Contrario a lo que parecemos creer, el bienestar no sucede espontáneamente. En realidad – y este es uno de los conceptos básicos de la cultura financiera – es el resultado de una gestión cuidadosa de los recursos y los riesgos. No importa qué tan alto sea nuestro ingreso, sin un sentido de dirección y una conducción coherentes, no podremos sostener el bienestar en el tiempo.

Y al igual que bienestar es mucho más que ingreso, ahorro es mucho más que retención de liquidez.

Desde la perspectiva de la cultura financiera, el ahorro del bueno – aquel que efectivamente apuntala nuestros objetivos de vida sin atropellarnos en el intento – emana de una conciencia y un respeto profundos por los recursos. Y, esto es, por todos los recursos; no sólo los monetarios.

Partiendo de esta actitud, será inevitable que los recursos – alimentos, vestido, medios de transporte, dinero y, muy especialmente, tiempo – se usen racionalmente y respondiendo a criterios adecuados para la sostenibilidad individual y de la colectividad en general. Y, como consecuencia, los excedentes se producirán de forma sostenida y el ahorro sucederá.

En cambio, ahorrar por ahorrar – o, si se quiere, retener dinero por retener dinero – carece de sentido. Es más, ahorrar porque sí, de espaldas a los objetivos y al bienestar de la comunidad se parece bastante a la avaricia.

Es el objetivo, precisamente, el que da sentido al ahorro ¿Y qué mejor objetivo que sustentar el bienestar presente y futuro de todos?

Combinar talento y trabajo no basta

El camino a la pobreza está pavimentado de supuestos que no son ciertos. Uno de ellos constituye el gran equívoco de las últimas generaciones de seres humanos y es el siguiente: la combinación del talento con una adecuada ética de trabajo es suficiente para generar riqueza.

Esto no es verdad. O, al menos, no es toda la verdad. Existen numerosos casos – tanto en individuos como en organizaciones y hasta naciones enteras – que evidencian que talento y trabajo servirán sólo para generar ingresos. Y esto si se tiene éxito, y hasta un poco de suerte.

Este supuesto errado nace, a su vez, de otro: el que nos lleva a equiparar, automáticamente, ingreso y riqueza. Y no, no es lo mismo. Ni para los individuos ni para los países.

Para convertir el ingreso en riqueza, se requieren otros elementos. A nivel individual hace falta comprender que los recursos siempre deben ser gestionados, aun cuando sean abundantes. De hecho, especialmente si son abundantes. Asimismo, antes de que el ingreso se convierta en gasto, es preciso tomar en cuenta los riesgos que pueden convertir la bonanza de hoy en la escasez de mañana.

El bienestar sostenible, por tanto, se alcanza más partiendo del manejo cuidadoso de recursos y riesgos que de la consecución – o la aspiración – de grandes cantidades de ingresos. La clave es comprender que el ingreso – necesario como es – nunca será un atajo hacia el bienestar.

Y, a nivel colectivo, mucho menos hacia el desarrollo.

Te recuerdo que el ahorrar será siempre una buena opción mientras haya un objetivo para ello, el combinar talento y trabajo no basta, hará falta un plan de ahorros basado en nuestros objetivos. El desarrollo está en el gasto. No en el ingreso, y por último, pero no menos importantes, el mal gastar, es igual a mal vivir, así que evita derrochar sin razón.

En una próxima entrega, estaremos hablando sobre los pasos que se deben dar para lograr materializar el ahorro.

Leave a Reply